
Veo casi imposible el fuego caer
Es otrora el tiempo llano y lúgubre
Enroscado al cuello que tirita
Do quiera que avanzan estas horas
Envejezco con un rostro amable de locura.
Devuelta el mes calcula sus 30 días habituales
El despertador me comunica que la mañana
Huele a café
He resumido mi existencia a ser eso
Huelo rosas en una tumba imaginaria
Donde habita el iluso que escribía.
André Ivre - Setiembre 2010
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