martes, 12 de mayo de 2009

Espejismo


Poseída estaba la mujer, zarandeándose entre sábanas. Agónico y con ojos moribundos de extrañeza. En mi lecho me entregaba, siete colores en un prisma dividiendo transparente en su corona, la luz.
Joven virgen, una madre en un asiento esperaba, con el pecho goteándole la leche, y un niño colgando de sus brazos. Algo nuevo que avivara en ella, la escasa razón que parecía irse. Iban contentos, la virgen, la madre y el niño. Abrazados, balbuceando en una nave blanca, iban a ver el mar.
Olas altas, mareas calmas, peleando entre ellas por la serenidad. La joven virgen se inclinaba hacía el pecho de la madre, el niño se colgaba de los brazos de la virgen.
Vióme en ella diferente, mi cabeza volaba entre delicias. La madre goteaba en mi boca la leche, regordete me volvía a escribir.
Andre Ivre -Flores Carnívoras-2009

jueves, 5 de marzo de 2009

Mi Corazón



Mi íntimo amigo, mi buen amigo, el mejor de todos, tú enciendes mis pesadillas nocturnas, pesadillas de un cuerpo sin cabeza.
Mi animal instintivo dormía la siesta en la ciudad de Tebas ¿recuerdas? Hubo un ángel que conocía la ciudad antes que nosotros y te fuiste persiguiéndolo. Espesa negrura, caminito al volcán, siempre fuiste un sucio y miserable animalejo, mi corazón. Mi corazón es así, un cerdo miserable para otros, un lechoncito que llora por su mamá cerdota. Acaso no es cierto, ¿piensas en mí? Te contesto que sí. Pero sabes que es lo que siento, si te mueves, si te encoges o te estiras aún no entenderé ni sentiré ¿el amor, la angustia, la nostalgia? Trato sólo de entenderte. Leerte, escucharte o verte, el fin de semana, la semana entera o cuando te plazca sabes que estoy ahí. Siempre llorando te encuentro aunque siempre sonríes y te burlas de otros. Yo me río a solas y en tu cara de ti. Y te llenas de preguntas ¿Qué somos? ¡Qué somos!, buenos amigos, amigos íntimos, entiéndelo. La sangre que llevan mis venas y se dirige en los conductos a mi cerebro, la que bombeas, le pertenece a otro. Y no es que no piense en ti no logro pensar en nadie en singular, pienso en todos y en ese todo mayúsculo, logro pensar en ti. Por eso si vuelves a preguntarme que infiel soy a tu cariño, que te uso simplemente a mis antojos, te engañas a solas. Bendita sonsera, eso es lo que creo. No hubo mentiras, sabías que mi sangre era de otro desde la primera vez, lo sabías. Igual íntimo mío, te puedo leer el pensamiento y saber que cuanto dices aborrecerme es lo contrario a un dolor suicida. Date cuenta de esto y no te atrevas a herirte que con ello me hieres pero no haces que sangre, lloraré un día, lloraré dos por mi heridita, es que el cuerpo duele y es retráctil al dolor al contrario tuyo que lloras sin rasguños. No tengo alma para entregarla ni sentimiento humano que se conduela, la pasamos bien, la pasamos peleando pero volvemos a la calma. Ruegas más, te arrastras más, quiéreme ingrato, quiéreme. Pero mi sangre le pertenece a otro, padezco leucemia. No sé cuantas veces te boto ni cuantas veces regresas, no te llamo ni te busco pero vuelvo a verte, te paras a la entrada. Me burlo de tu falsa resistencia, no te buscaré es la última vez, muevo los hombros y continúo caminando. Vete me da igual, y en unas horas. Otra vez te veo. Discúlpame, no puedo dejarte. Ya veo.Pasaremos años así, pasaremos años y años. Mi sangre le seguirá perteneciendo a otro, y tú seguirás gimoteando, miserable, miserable, quiéreme ingrato. Me cansaré un día y te dejaré una carta. El miserable se marchó, puntos suspensivos “¡deja de ser tan tonto!”, buscaré el placer de la belleza y un inteligente pasatiempo. Mi sangre que pertenece a otro, va en mis venas rápidamente. Pasaran muchos años y me volveré viejo para el amor, la angustia y la nostalgia. Reconoceré que todas ellas, las sentí y las oculté, he sido un pecador entre tantos creyentes que trato de ser útil y sentir piedad en un momento. Mi íntimo amigo, mi buen amigo generoso, será la última vez que verás a quien causó daño por voluntad tuya a ti mismo. Mano que tomó la espada, apuntó la pistola sin balas, estoy viejo y cansado, me iré a dormir y se que no despertaré. Adiós, sigue tu camino y olvídame.


Andre Ivre

jueves, 29 de enero de 2009

Incubus

Bajo yugo de locura mi locura
Descendiendo imágenes una tras otra una tras otra una
Rostros oscuros y blancos
Sumergido en penumbras
¡La luz en mi cama era fuego infernal!
Yo el enredo más común
Vil artista prostituto de cráneo sin forma
Con ojos volteados
Celebraba la vida con mi chica gitana.
La cola de un colibrí en incendio había besado una flor.
La besó en verdad, un rostro pálido y cabellos largos
Enredados en la simpleza del mortal
Pájaros y perros ladrando en cacería
Y el temor aguardando por anoche.

Andre Ivre

El retorno


De regreso al viejo mi

La música baila con su dulce cuerpo ondeado

¡Enemigo de la luna partí creyendo en otra vida!

¡A encontrar la cadena del olvido!

Blanco sobre mis ojos, salvaje mi volví

Cocodrilos caminando alrededor, mi presa mi

Diversión funesta que no quepa ya en la alforja

Burla grita en la sombra muere muere

¿Cuando llega el eco? Porque amé amé amé

el demente rostro mi

demente rostro de pecado retorna a cantar.

El sol dado negro


Mientras la luna oculta va de un techo a otro saltando

El sol dado negro se ha ido a dormir

Muy travieso de día se fue a jugar en los Alpes y de siembra un campesino

Aceitunas recogió

El gran dios gitano perversidad extrema brindaba

Nació para haceros feliz y maquillar de risas la faz carbonada

Una ramera loca enamorada, enamorada le partió los brazos de ocaso

El mundo los idiomas todos se hablaban

Babel, babel y babel nadie entiende nada

Baila la loca enamorada a su vista (el mundo) vende sus encantos baratos

Bombas radioactivas en los vientres de niños bicéfalos y marionetas de cuerpo amarillo

Jóvenes parásitos de la mano copan árboles sin hojas en sus capullos plomos tostados

El arte volcado en unas piernas besa sin besar

Toca sin tocar hasta que desde el fondo su luz nos inunda

Besa besando toca tocando y se permite amar.

El sol dado negro tiene imagen perfecta oculto de su brillo es blanco y adonis

Un beato de fanales silvestres y mercurio en sus labios, tierno y único amor lunar.

¿Qué es el amor, existe el amor? Echemos las cartas y miremos por el reflector la posición astral

Abandónate a amar una noche y otra, una mañana pare en la hierba a mi hijo

Y ponle tu marca siniestra

¡primero vendrás y dormiré en tu boca!

Se le oyó al dios gitano susurrar

Oh, el gran dios gitano ¿tiene ahora un secreto? Ha recreado el amor en un cuadro

de acuarelas y temperas pastel

un corazón de cristal le partió los dedos

el infeliz hijo de sus dedos toca los dorsos desnudos sin huesos ni piel

se ha hecho un mito del enajenado de ayer

amor por odio magro y por el prójimo

amor del soldado batallando la guerra de una cruzada intensa

santificado sea tu nombre padre hijo y espíritu

en el altar del viejo templo

rezando implora la luna al sol dado negro, bendecido mi santo perdido.

Don Crápula y el banquete de los obesos



Don Crápula, monstruo dueño del universo, lleva banda azul y roja en manifiesto sobre su pecho masivo
Las tetas inflamadas de harto manoseo y las piernas ardiendo de sol
y de hielo
Hoy Crápula larga contento, ha vendido hijo ajeno a glotones obesos
Fiesta de reyes sin reino y comiendo y bebiendo
Gordos y hermosos rebosantes de heno

Aquí
Podrido y
En partes se
Compra

Tesoros
Legales
Cagados

Poblaciones muertas celebran con gracia ese tonto bienestar. Un puñado de enfermos va a la batalla, dirigidos por una idea que apesta más que la muerte de años.
Crápula, dueño del universo, ha puesto soldaditos en su puerta, aquél que salga fuera del círculo. Adiós, maldita cabeza. Un loco puede ver como un chaman el futuro, un brebaje de san pedro o ayahuasca para ver la muerte y otras vidas. Será peor, será peor, nos dice. Ya ni alma tendrás, vendida al diablo quizás, vendida como una nación.
Lejos cabeza rayada, rey Crápula soy, proclamó: ¡sonrojo avergonzado jamás!
Euros, sudacas monedas nuevas volando, lee el chaman la coca y sus hojas
American dinner´s y verdes billetes bajo el inodoro van pasando
Que glotones tan obesos ¿será cierto que un goloso nos invite a celebrar? Le dice uno de los tantos desnutridos, un hijo se ha repartido para el banquete de los obesos en bandejas de oro y plata
El eterno hijo ajeno enterrado se sometió dominado, mientras ¡caníbal morirás feliz! Siguiendo el círculo sin salir, comerán también de ti

El hijo ajeno sabe bien y es de carne sabrosa, más escuálidos los que al lado lo ven
Batman, spiderman ¡ladren perros afuera!, leguleyos plebeyos de intestinos afuera
¡A morir de hambre otra vez!

Andre Ivre

viernes, 23 de enero de 2009

El muerto mar


Muerto mar y el hombre blanco, ondean su cara limpia y tersa en mi frente. El pequeño intruso que de un lado, mira lo alto de las olas secas y las aves tragarse entre ellas. Se agarra los hombros y fotografía su imagen. El hombre blanco sonríe pálido y fresco con gafas oscuras, cubierto. El viento que es fuerte lo toma en sus brazos, y lo observo irse por ese camino estrecho aclamando a una niña. Ya cerca la niña lo ve mecer su cabeza, le pide dulces y helados, van por ahí haciendo sus travesuras, como si yo fuera ella y él fueras tú, el amor se ha hecho un lecho de olas, los peces salvajes murieron y nos alimentamos el hambre.